Mantener limpio el peine o cepillo de cabello es un hábito fundamental para la higiene personal, ya que con el uso diario acumula grasa, restos de productos capilares, polvo y otras impurezas que pueden afectar su estado.
Uno de los métodos caseros más utilizados para limpiarlo consiste en remojarlo en una mezcla de agua y vinagre blanco. Gracias a sus propiedades, el vinagre ayuda a desinfectar el peine, eliminar la grasa adherida, neutralizar malos olores y desprender la suciedad más difícil.
Antes de realizar la limpieza, se recomienda retirar los cabellos que hayan quedado atrapados entre las púas o cerdas. Luego, solo hay que colocar el peine en un recipiente con partes iguales de agua y vinagre blanco, dejarlo en remojo entre 20 y 30 minutos, enjuagarlo con agua limpia y permitir que se seque al aire.
Los especialistas aconsejan no utilizar vinagre puro ni prolongar demasiado el tiempo de remojo, ya que su acidez podría dañar algunos materiales, como determinados plásticos, pinturas o cerdas.
Realizar esta limpieza de manera periódica no solo mejora la higiene del peine, sino que también contribuye a prolongar su vida útil y mantenerlo en mejores condiciones de uso.