Amasar es uno de los comportamientos más reconocibles de los gatos. Consiste en presionar de manera alternada una superficie con las patas delanteras, como una manta, una cama o incluso las piernas de una persona.
Este movimiento comienza durante las primeras etapas de vida. Los cachorros realizan movimientos similares mientras se alimentan, por lo que el comportamiento puede mantenerse posteriormente y aparecer en situaciones de calma.
Los gatos también pueden amasar cuando están relajados, antes de acomodarse para descansar o mientras reciben afecto. En algunos casos, el movimiento está acompañado por ronroneos.
Aunque cada animal tiene sus propios hábitos, amasar suele formar parte de comportamientos normales de los gatos. Observar cuándo y dónde lo hacen puede ayudar a conocer mejor sus costumbres y formas de comunicarse.