En el cuidado de las mascotas, gestos cotidianos como
lamerse las patas pueden ser mucho mas que simples manias. Estos
comportamientos son formas de comunicar incomodidad, dolor o estres, y muchas
veces los dueños los pasan por alto.
Harry Edward Chapman, fundador de DotDotPet, advierte que el
lamido persistente de las patas no debe subestimarse. Aunque algunos dueños
creen que es aburrimiento, en realidad puede ser una señal temprana de
malestar.
Entre las causas mas comunes se encuentran: alergias al
polen, alimentos o productos de limpieza; dolor articular, como en casos de
artritis; estres y ansiedad por cambios en la rutina o ausencia prolongada del
dueño; y parásitos o contacto con superficies tratadas con quimicos.
Los veterinarios señalan que lamerse en exceso puede
provocar lesiones, infecciones y un ciclo de picazon y dolor. Por ello, es
importante observar la frecuencia del lamido y registrar los momentos en que
ocurre. Si se intensifica o aparecen lesiones, se recomienda consultar al
veterinario.
Algunas medidas preventivas incluyen lavar las patas despues
de los paseos, revisar almohadillas y uñas, mantener una dieta equilibrada y
ofrecer juguetes y actividades que estimulen la mente en casos de ansiedad.
Comprender el lenguaje corporal de los perros es fundamental
para garantizar su salud y bienestar. Como señala Chapman: Escuchar lo que
nuestro perro intenta comunicarnos es parte de cuidarlo de verdad.